El Amor

25. Agosto 2016 FITNESS 0
El Amor

Alguien o algo que amar es otro de los factores que contribuyen a la vida plena y feliz, y que fortalecen nuestra salud mental. El amar y sentirnos amados despierta en nosotros los más nobles sentimientos y emociones: preferir el bien del ser amado más que el propio, la alegría, el deseo de progreso, el optimismo.

Además del amor en el círculo familiar, como cónyuges, padres, hijos, hermanos, podemos tener amor a otros semejantes (amistad), y a nuestra patria (patriotismo).

Con los amados podemos compartir nuestros pensamientos, confiarles nuestras luchas y problemas, hallar consejo y comprensión.

Casos he conocido en que una persona a falta de alguien a quien amar, vuelca su cariño en un ideal, una empresa noble, o un animal doméstico. El hacer desinteresadamente favores a otros es en algunos casos un poderoso factor de estabilidad mental y felicidad que aminora la importancia que concedemos a nuestros males.

La combinación del pensamiento y el amor es lo que crea la irresistible fuerza de la ley de la atracción.

No hay escapatoria de la ley del amor, es el sentimiento que da vitalidad al pensamiento.

El sentimiento es deseo y el deseo es amor.

El pensamiento impregnado de amor es invencible.

La ley de la tracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, el gran secreto de la vida es la ley de la atracción.

Influencia del cuerpo sobre la mente

Así como la mente influye sobre el cuerpo, el cuerpo influye sobre la mente. Se pueden comprobar casos en los cuales una afección del cuerpo actúa sobre la mente. El mal humor y el pesimismo pueden ser causados por una dispepsia (mala digestión)

En algunos hombres una sensación rara en el corazón produce una depresión psíquica, aun ignorando el paciente la naturaleza de su afección.

Casi siempre el creerse enfermo repercute sobre el espíritu. Afortunadamente la mayor parte de las personas hace frente con serenidad a sus enfermedades, pero en algunos la repercusión es desmesurada lo cual agrava la enfermedad o hace aparecer nuevos síntomas en otros órganos.

Así por ejemplo, pueden verse personas que al descubrir que su presión arterial es elevada, se preocupan indebidamente por ello, lo que a su vez aumenta más la presión.

Al enterarse persona de ese aumento se agrava aún su preocupación. Se forma así un verdadero círculo vicioso en el que la presión provoca emoción y la emoción aumenta la presión, y así sucesivamente.

Si la persona en lugar de preocuparse, sigue con tranquilidad y confianza las indicaciones que se le hayan dado, lo mas probable es que se produzca una marcada mejoría en lugar de un aumento de la presión.

Se observan también casos en los cuales después de un accidente, habiéndose recuperado la lesión aparecen los síntomas que provocó el traumatismo, impidiéndole el uso normal de la parte ya curada.

El histerismo

Es una de las neurosis más frecuentes e importantes. El histérico convierte sus conflictos mentales en diversos síntomas corporales, que pueden superar numerosas enfermedades.

Causas

El histérico es generalmente una persona con una constitución ya predispuesta, sea por herencia, sea por diversos acontecimientos de su vida infantil que hayan afectado desfavorablemente su actitud frente a las dificultades que se le presentan, y en forma involuntaria e inconsciente convierte los conflictos entre los diversos sectores de su personalidad (el yo y ego; el super yo y super ego; y el inconsciente), en síntomas diversos: parálisis, pérdida de sensibilidad, ataques, etc.

Es mucho más frecuente en la mujer que en el hombre, pero hoy en día se presenta también en el hombre que en circunstancias de tensión nerviosa aparece este mal (histeria).


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